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Tipos de divorcio

¿Qué tipos de divorcio existen en España?

Actualmente, existen dos formas de divorciarse en España, el divorcio judicial y el divorcio ante notario. La elección de un tipo de divorcio u otro dependerá de la existencia de acuerdos entre las partes, hijos menores de edad o incapaces, valor de los bienes de la sociedad de gananciales, etc. En este artículo, voy a tratar de explicar brevemente como elegir entre los distintos tipos de divorcio que existen en España, no obstante, si requieres del asesoramiento de un abogado de divorcios en Burgos, te invito a que contactes con mi Despacho.  

Tipos de divorcio 

Tal y como señalábamos en el párrafo anterior, existen dos tipos de divorcio en España, los divorcios tramitados ante el juzgado de familia, o los divorcios tramitados ante una notaría. 

Divorcio ante notario 

Para poder tramitar un divorcio ante notario, es necesario que se cumplan los siguientes requisitos: 

  • Estemos ante un divorcio de mutuo acuerdo. 
  • No existan hijos menores de edad o incapaces (el divorcio en España con hijos menores de edad siempre se tramitará ante el juzgado). 

En cuanto a la tramitación, será necesario contar con el asesoramiento de un abogado (no es posible la tramitación de un divorcio de mutuo acuerdo sin abogado), quien se encargará de redactar un convenio regulador en el que se recojan los acuerdos alcanzados por las partes. 

Divorcios tramitados ante los juzgados 

A diferencia de lo que ocurre en los divorcios celebrados ante notario, en los juzgados, puede celebrarse cualquier tipo de divorcio, tanto divorcios contenciosos como divorcios de mutuo acuerdo, con o sin hijos, etc. 

Tramitación de divorcio contencioso 

El divorcio contencioso se iniciará mediante la interposición de una demanda de divorcio ante el juzgadoABOGADOS (en el caso de Burgos se interpondría ante el Juzgado de Familia), la cual irá acompañada de una propuesta de convenio regulador. Tras su interposición, se dará plazo al otro cónyuge, disponiendo de 20 días para contestar y realizar las propuestas que estime oportunas. Una vez contestada la demanda, se dictará sentencia, la cual puede ser recurrida ante la Audiencia Provincial. 

En los divorcios contenciosos, cada uno de los cónyuges debe ir acompañado de su propio abogado y procurador. 

Tramitación de divorcio de mutuo acuerdo 

El procedimiento se inicia a través de la interposición de una demanda acompañada por un convenio regulador firmado por ambos cónyuges. Una vez presentada y admitida a trámite, se citará a los cónyuges para que ratifiquen el acuerdo alcanzado. En Burgos, actualmente vienen tardando unos dos meses. Si una de las partes no ratifica el convenio regulador, el procedimiento se archivará y será necesario comenzar de nuevo. 

En los divorcios de mutuo acuerdo, las partes pueden actuar con un abogado y un procurador para cada una de las partes, con un único abogado y un único procurador, o con dos abogados y un único procurador. 

Por otra parte, hemos de tener en cuenta que es posible que un divorcio iniciado de forma contenciosa se transforme posteriormente en un divorcio de mutuo acuerdo. Esto es bastante frecuente, ya que los propios jueces en muchas ocasiones obligan a las partes a reunirse para llegar a un acuerdo y evitar la contienda. 

¿Cuándo debemos optar por uno u otro tipo de divorcio? 

Cómo ya hemos mencionado anteriormente, esta posibilidad de optar por la tramitación del divorcio judicial, o notarial, solo surgirá cuando estemos ante divorcios de mutuo acuerdo sin hijos menores de edad, pues en los demás casos, será obligatorio tramitar el divorcio judicialmente. 

Divorcio notarial 

Si la sociedad de gananciales no dispone de bienes, o estos son de escaso valor, mi consejo es optar por el divorcio tramitado ante notario, ya que el procedimiento es mucho más rápido.  

Si los bienes de la sociedad de gananciales son de alto valor, optaremos por esta opción cuando la celeridad de la tramitación sea una prioridad, y no importe el coste del divorcio. 

Divorcio judicial 

Mi consejo, es optar por esta opción cuando se vaya a proceder a la liquidación de la sociedad de gananciales, y los bienes existentes sean de un alto valor, ya que en la tramitación judicial los únicos costes son los del abogado de familia y el procurador, mientras que en el divorcio notarial, habrá que sufragar los gastos notariales, los cuales pueden ser muy altos si los bienes de la sociedad de gananciales son de gran valor. 

Supuesto práctico de carácter ficticio sobre cómo proceder ante la elección de los distintos tipos de divorcio que existen en España 

Cristina S.P. y Guillermo P.E.  se casaron en el año 2.009 en régimen de sociedad de gananciales. Tras varios años de matrimonio, la relación se vio resentida debido a que Guillermo E.P. no quería tener hijos, por lo que finalmente tanto Cristian S.P. como Guillermo E.P. decidieron divorciarse. 

Puesto que no tenían hijos, y que las únicas decisiones que debían afrontarse en el divorcio era la repartición de los bienes, decidieron tramitar el divorcio de forma amistosa, acudiendo a un abogado de divorcios de Burgos para que les asesorase sobre cómo debían proceder y les tramitase el divorcio. 

Respecto de los bienes que formaban parte de la sociedad de gananciales, los mismos consistían en el domicilio familiar, el cual tenía una valoración de 190.000 €, dos vehículos valorados en 15.000 € y 9.500 €, una casa en un pueblo valorada en 90.000 € y una bodega valorada en 25.000 €, así como cuentas corrientes con un total de 63.000€. 

Debido a que la cuantía de los bienes de la sociedad de gananciales era de un valor considerable, el abogado de divorcios les recomendó tramitar el divorcio ante los juzgados de familia, y puesto que no tenían necesidad de que el procedimiento terminase con gran celeridad, aceptaron dicha opción. 

Una vez entregaron toda la documentación al abogado, éste redactó un convenio regulador que fue firmado por Cristina S.P. y Guillermo P.E. interponiéndose en ese momento la demanda junto con el acuerdo alcanzado. Tras un mes y medio, fueron requeridos para ratificar el convenio regulador en el Juzgado, acudiendo ambos al juzgado y decretándose el divorcio unos días más tarde.